domingo, 12 de enero de 2014

'' Los estragos del tiempo ''

Desde la muerte de su padre y la caída de Masyaf en manos templarias , el credo no había sido el mismo , había perdido a muchas personas queridas , muchos maestros habían caído  y ahora no tenían donde esconderse de los templarios , no tenían su templo al culto de Altaïr  ,   y sus dioses .
Ya no eran temidos por los soldados y por los ejércitos  y de esos diez años transcurridos , cinco de ellos habían sido de   puro sufrimiento y terror por parte de algunos novicios asesinos.


Pero aquellos diez años no solo habían traído la desgracia , si no también algunas esperanzas. Esos años había hecho que el hijo de Khâlid Muïzz , Abdel Muïzz se hubiese  criado como él , con un riguroso entrenamiento de asesino , a base de palizas  y golpes  , entrenamientos  muy duros . Lo habían obligado a subir torres de la ciudad con las manos desnudas , al igual que sus pies  , peleas contra tres maestros asesinos a la vez , equilibrio sobre postes bajo un río con un afluente potencial , capaz de arrastrar árboles y llevarlos por el medio .
Por lo que más destacaba el joven era por el manejo de las dagas y  las espadas , se movía  cual escurridiza pluma de  halcón entre los golpes y espadas , haciéndole casi intocable  , es una habilidad que solo se había visto en grandes maestros  y la cual ayudaba en el combate .



Esa  fría mañana de enero de 1290 , se encontraban todos los asesinos en su nueva fortaleza , una  abandonada hace años por las tropas templarias que habitaban cerca de Damasco  y la cual fue asediada por asesinos , obligando a que los templarios abandonasen aquel lugar con menos hombres de los que los tomó .
Habían reconstruido muchas cosas en esos  siete años  , desde mosaicos con el símbolo de los asesinos , hasta las murallas , establos y  puertas  , ahora hasta tenían su propio patio de entrenamiento y otro  de relajación , para los asesinos que tuviesen  que descansar de la guardia .



En aquel patio se encontraba el nuevo Abdel , más alto que su padre , más definido y con la misma belleza y atracción que tenían ambos , muchas mujeres se derretían por él , por esa piel morena y brillante que tenía , esos  músculos definidos en su cuerpo , esas largas piernas que hacían de él un coloso de metro ochenta .
No solo eso lo hacía especial , su chulería y su humildad  confundían a sus enemigos y atraía hacia él a sus aliados y a las mujeres más bellas y no tan hermosas  de la ciudad .


-¡ Vamos , venid a por mi ! - dijo sonriente Abdel , encogiendo sus hombros  de una manera chulesca  , mirando a dos e los novicios que se enfrentarían a él  y tras eso a los otros dos maestros que harían lo mismo.


Dos de los novicios corrieron hacia él a toda velocidad , lanzando uno de ellos  un puñetazo al aire  y el otro a la vez una patada , agarrando rápidamente el puño de uno y la pierna del otro , sonrió Abdel y tras eso tiró de la pierna del asesino , haciéndole caer de espaldas sobre la  arena al que intentó patearlo , tras eso retorció el brazo del otro asesino , golpeó su nuca con un rápido movimiento de ante brazo y tras eso se giró sobre el cuerpo de aquel asesino , respondiendo con un gran puñetazo , tirando al primero asesino que le atacó a la arena , junto al otro.


 - ¡ Vamos  ! ¿ Eso es todo lo que podéís darme ?-dijo riendo Abdel , alzando los brazos en señal de victoria , sin acordarse de los otros dos asesinos maestros ,  los cuales corriendo hacia él  y antes de que se diese cuenta se abrieron en abanico , atacando cada uno por un lado , empezando con la lluvia de golpes  , ágiles y coordinados . Abdel rápidamente se cubrió de una manera defensiva , algo forzada , los golpes caían sobre él a toda velocidad  , impidiéndole pensar en sus movimientos .



Tras varios golpes que se colaron entre su defensa lo único que pudo hacer era alejarse de los golpes rápidamente , mirando como ambos asesinos  , los cuales sonreían , se acercaban a él  para golpearles , un error , nadie le debería dejarle tiempo a Abdel para pensar en sus golpes .
Cuando ambos se acercaron a él corriendo  , alzando las piernas para golpearlo el rodó  entre ellos rápidamente   poniéndose en pie , pateando la cara de uno de los asesinos rápidamente , tirándolo al suelo de golpe  y tras  eso una ráfaga de puñetazos al torso del otro  , y tras se puso en pie y rodeó su cuello con una llave de asesino , asfixiándole pero no matándole , tirándolo al suelo tras eso.



- ¡ He ganado de nuevo ! , que casualidad ! - dijo sonriente , tendiéndole la mano al maestro asesino , el cual sangraba por la nariz , lo más gracioso que tenía la misma edad  y experiencia de él , por así decirlo se habían criado desde pequeños juntos .


El asesino agarró su mano y se puso en pie , empujándolo con fuerza  , cabreado y muy agrersivo , estaba  de mal humor con él , siempre  había creído  que él era el  favorito de Ahmad , el jefe de los Asesinos  , el cual siempre aplaudía ante el combate del Asesino Abdel  y lo elogiaba .


- ¡ Vamos Yuzuf  , no siempre puedes ganar ! -Dijo riendo , siguiéndolo rápidamente , agarrando la camisa de tela que se había quitado antes del entrenamiento .


- ¡ Cállate ! ¡ Eres un maldito tramposo  ! - Dijo molesto y ofendido .

- ¡ Oh , vamos ! - Se puso frente a él sonriente , agarrándolo por los hombros , esperando a que no se fuese .- Se me da bien pelear , pero a ti se te da mejor escalar , no puedes ser perfecto en todo .



- ¡ Haznos el favor de callarte ! Solo dices tonterías , ''elegido''..-dijo con voz de asco  , apartándolo de u fuerte empujón , que lo dejó contra  uno de los asesinos que escribía , cayendo a ambos al suelo , levantándose corriendo para ir a golpear a su ''amigo '' , notando como uno de los maestros asesinos anteriores lo detenía , pegándolo a la pared .





- ¡ Vamos ! ¡ Maldita rata envidiosa , baja y pelea ! - dijo furioso  Abdel.




Continuara~

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