Abdel se encontraba sentado en el puerto de su nueva ciudad , con la mirada perdida en el horizonte , en el mar , viendo el mar lleno de barcos pesqueros y de aves , notando como la suave brisa daba en su rostro , refrescando este con el movimiento del aire y de sus olas .
Pronto llegaría el momento de salir de la ciudad junto a su tío , cabalgar sobre un caballo la última vez , utilizar la violencia para conseguir la paz , devolverle al pueblo lo que era del pueblo , la libertad , la gloria y la honestidad , y eso solo se conseguía con muerte , sangre y destrucción , ya que ni Al'Ashad , ni Yuzuf querían tomar la palabra para conseguir la clave satisfactoria para ambos .
Por un momento el sueño de Abdel fue interrumpido por su tío , el cual vestía una túnica de teutón , una manera de camuflarse bastante buena , desde que se doblaron las guardias templarias .
Su tío no dijo palabra , solo giró un poco la cabeza y lo miró de reojo , haciendo como si fuese un soldado descansando , un soldado como cualquier otro.
- Ya veo que a ti también te gusta relajarte mirando al mar . A tu padre también le gustaba , le encantaba más bien , siempre se sentaba frente al riachuelo de Masyaf , sobre una de las torres , dejaba que corriese el aire y escribía sus memorias o te dibujaba ..- Pasó un brazo alrededor de los hombros de su sobrino y tras eso frotó con su mano el mismo , mirándolo a los ojos.- Pronto llegará el día en el que retomaremos Masyaf , pero debes esperar a que Ashad se debilite.
Abdel escuchó atentamente las palabras de su tío , sonriendo al escuchar todo lo que contaba sobre su padre , el padre que le había dado sentido a su vida y del cual estaba cada vez más orgulloso . Tras las últimas palabras asintió , limpiándose con sus dedos los ojos , mirándolo ahora de reojo.
- Deseo que llegue ese día tío..-Dijo Abdel , algo desilusionado . Pensaba que iba a decirle que irían a Masyaf en pocos días , pero no fue así.
-Por ahora tienes que hacer varios trabajos , y uno de ellos empieza hoy -Su tío giró su rostro lentamente y comenzó con su nueva instrucción , que le ayudaría a Abdel a llegar a los más alto.- Uno de los regentes más queridos de esta ciudad y de Ashad se encuentra suelto por la ciudad , escoltado por un grupo de cuatro hombres , no demasiados pero si los suficientes para obligarte a escapar .
- ¿ Qué puede hacer ese hombre para ayudar a Al'Ashad? ¿ Darle bastones más resistentes para que sea más veloz a la hora de atacar ? - Lo decía bromeando , sabía perfectamente que no era eso , aún así le desconcertaba la idea de asesinar a alguien que no tenía nada que hacer por su enemigo .- Un herrero no tiene poder sobre otras ciudades o pueblos.
- Eres demasiado gracioso , Abdel , eso te puede costar la vida - Dijo con seriedad , mirándole a los ojos .-No es solo un herrero , es el que te proporcionaba a ti y a tus hermanos las armas con las que asesinabas , el mismo que cobra gran parte del diezmo por su cuenta , dejando a muchos niños sin riqueza y sin comida para mandarla a Masyaf y a Damasco . Es el mismo que tiene trabajando a niños y a ancianos por una miseria , obligados , azotados y a veces hasta torturados. Su fábrica se encuentra a la salida de la ciudad , la parte trasera , ya sabes donde es .- Dicho esto se puso en pie y lentamente se marchó , sin ni si quiera despedirse .
Abdel negó lentamente y tras eso echó a caminar hacia la salida de la ciudad . En cuanto pilló el ritmo echó a correr y se impulsó sobre algunas cajas , subiendo sobre el tejado de uno de los edificios , empezando a correr con rapidez sobre estos , saltando de edifico en edifico con agilidad , dirigiéndose con rapidez hasta el edificio más alto de la fortaleza , donde se veía el patio porticado , y en el centro varias personas golpeando los hierros que se hacían en las fraguas , dándoles formas, enterrándolas en agua y tras eso guardándolas en cajas una vez solidificadas .
A la entrada se veía como un hombre corpulento , de tez morena y de traje blanco ceñido entraba por la puerta , junto a varios soldados , cuatro para ser más exactos , y los cuatros guardándole las espaldas , ese era su objetivo.
- ¿ Todavía no están listas las armas ? ¡ Trabajad , malditos perros ! - Aquel hombre comenzó a gritar como si no hubiese un mañana , paseando por la plaza mientras daba voces , cual orador , y todo con insultos.- ¡ Tú , mocoso insolente ! ¿ Por qué te has sentado ? ¿ Te he dado quizá la orden para que te sientes? ¡Vuelve a trabajar o te juro que acabarás como la perra de tu madre ! -Dijo señalando rápidamente hacia la pila de cuerpos que había sobre un carro.
- Señor ..mi señor , solo es un niño..yo haré su trabajo- Dijo un anciano , el cual estaba casi desnudo y tenía su piel marcada por varios latigazos de algunos soldados que allí se encontraban.
- ¿ Cómo te atreves a dirigirme la palabra sin pedirme permiso ? -Agarró su cuello con una de sus manos y lo alzó unos centímetros , escuchando como imploraba y rogaba que no le matase , notando como sus trabajadores hacían caso omiso al problema.- ¿ Tú también te has parado? Creo que va a ser la última vez que lo vas a hacer..-arrastró al anciano rápidamente a una de las fraguas , apartando a uno de los niños de una manera brusca , metiendo tras eso la cabeza de aquel hombre en las abrasadoras brasas , las cuales empezaron a llamear cuando él hizo presión sobre la bomba de aire , quemando el rostro del trabajador , separando tras eso su cuerpo de la maquinaría.- ¡ Seguid trabajando !
Abdel se fijó en todo , no daba crédito a lo que veía . Maldito cabrón...No tardó en responder con ira , en cuanto vio la oportunidad se dejó caer sobre una casa colindante al patio , cayendo sobre dos de los arqueros que había allí , ambos juntos , dejando estos inconscientes al chocar contra el suelo , tras eso agarró dos de sus cuchillos y los lanzó a dos de los soldados que lo escoltaban , tras eso bajó al suelo y cayó sobre un tercer soldado , dejando como escolta al último y a aquel herrero.
- Mira por donde , uno de esos malditos asesinos..-Sonrió con malicia y tras eso apuntó con su dedo hacia el mismo , haciendo que su soldado atacase.
Nada más acercarse a Abdel para golpearlo con su espada , lo esquivó y se dio la vuelta sobre el soldado , clavando su hoja oculta en su nuca , partiendo su cuello con rapidez , tras eso sacó la misma y echó a caminar hacia su objetivo , con una gran sonrisa en sus labios .
Aquel herrero no tardó en coger una de las espadas forjadas por uno de sus trabajadores y todavía ardiendo echó a correr con ella , lanzando un fuerte sablazo , clavando la espada en el suelo . Abdel rápidamente posó su pie sobre la misma , apartando el filo de la hoja y tras eso pisándola y partiéndola , en menos de un minuto clavó su hoja oculta en el cuello del herrero , haciéndolo caer ante él de rodillas.
- No volverás a hacerles daños..nunca más..
Continuará~
Que cabron el herrero! Como siempre una entrada excelente.
ResponderEliminar